La salud y la educación vistas como una forma de prosperar son ejes importantes para las familias colombianas.

En este sentido el Centro Nacional de Consultoría – CNC elaboró una encuesta para que los padres, estudiantes y educadores pudieran ver sus propias percepciones con relación al regreso al colegio en época de pandemia ya que cuando se observa un fenómeno este cambia.

El presente documento desglosa: La nueva forma de pensar, en este caso, los grupos cercanos a la educación: estudiantes, padres, profesores y personas de colegios y universidades. Luego, se analizan los factores que pueden intervenir las instituciones educativas, tanto controlables como incontrolables. Al final se realiza un análisis, una propuesta del plan de acción con base a estos datos.

La encuesta fue autodiligenciada en-línea entre el 13 y el 30 de junio, por los diferentes actores involucrados, la muestra total es de 11.759 encuestas (Padres de Familia 68%, Estudiantes 17%, Profesores y Educadores 19%).

La Nueva Forma de Pensar

La nueva forma de pensar y tomar decisiones con relación a la educación y la vida de los estudiantes, está enmarcada por dos factores:

1. El amor entre padres e hijos y el apoyo incondicional de los padres a sus hijos:

  • 42% de los estudiantes dice haber necesitado mucho apoyo y dice haberlo recibido el 54%.

  • Los padres dicen que sus hijos necesitaron mucho apoyo en 58% y que lo brindaron en un 68%.

  • Adicionalmente, a la mitad de los padres, le ha gustado poder pasar más tiempo con sus hijos, además de poder coordinar, supervisar y acompañar la educación de ellos.

2. La preocupación por la salud, pues más de la mitad ha considerado la no asistencia a clases para evitar el contagio por Covid-19. En este sentido, los padres que son los principales influenciadores, tienen más miedo que los estudiantes y educadores.

Los Factores a Intervenir

1. Los factores que están impactando a los estudiantes y que las instituciones pueden controlar o intervenir se centran en:

– Dificultad para aprender que tienen los estudiantes:

  • Concentración de los estudiantes durante las clases y la dificultad para seguir las instrucciones durante las clases, es sin lugar a dudas el factor controlable más importante a trabajar (41,1% de los entrevistados lo mencionan).

Se evidencia que es necesario fortalecer la dinámica para mantener a los estudiantes interesados y además crear hábitos que fortalezcan la concentración, la fuerza de voluntad para seguir en clase y no ir a YouTube.

  • Adaptación a las herramientas digitales incluye la facilidad con que se usan las diferentes plataformas como sus programas, es el siguiente factor mencionado por el 33,1%. La habilidad de adaptación a las aplicaciones y los cambios que se dan con frecuencia en las herramientas de TI, se ven hoy en día como parte del proceso educativo, adaptarse rápido pareciera indispensable en este nuevo contexto.

– El miedo, en este caso las personas que están considerando cambiar de institución o dejar de asistir por el temor al contagio o la afectación a la salud que se puede dar por el Covid-19 (52,7%). Las opciones, si bien pueden ser varias están alrededor de:

  1. Quedarse, en un voto de confianza a la institución o si esta implementa la opción de programa virtual.

  2. Irse, “continuar con la educación remota”, buscar aplicaciones o sitios en donde se pueda adquirir educación virtual, propiamente dicha.

  3. Dejar de estudiar por completo o “hasta que esto pase”.

Sin importar, las instituciones están dedicadas a crear e implementar los nuevos protocolos de bioseguridad y la nueva forma de relacionamiento que esto genera.

Costos asociados a la educación (matrículas, pensiones, aplicativos, computadores, internet, entre otros).

  • La relación costo-beneficio se ha visto alterada pues se percibe una baja calidad de la educación virtual (61%) en esta modalidad remota improvisada donde las herramientas pedagógicas, metodológicas y didácticas no han cambiado como tampoco las estrategias de aprendizaje, se requiere mirar este contexto con nuevas perspectivas, crear la educación que los niños, niñas y jóvenes necesitan, un desarrollo humano multi-dimensional.

  • El contexto actual, especialmente con la presión económica que la situación ha generado, hace que la percepción de “precios” y “hábitos” cambie en los hogares. El 58% de los entrevistados considera que se debe bajar la matrícula.

  • Por otro lado, pareciera, que la sensación de apoyar a los estudiantes durante las clases crea un desplazamiento de labores de profesores a padres, especialmente en los niveles de prescolar (68% ha necesitado mucho apoyo) y primaria (65% ha necesitado mucho apoyo), versus secundaria (49% ha necesitado mucho apoyo) o superior (37% ha necesitado mucho apoyo). En otras palabras, se podría pensar que puede ser más baja la matrícula pues se está asumiendo una labor en casa.

2. Hay factores incontrolables por las instituciones, en donde el Gobierno debería intervenir como:
  • Conexión a internet (39% de personas mencionó este como el principal problema durante las clases remotas), aquí hay temas muy técnicos cuya razón principal es la saturación de los canales. Además, puede ser afectada por el tipo de paredes del hogar, en caso del Wifi o el lugar donde se vive. Está ligada con los recursos de los que disponen las instituciones para darles a los profesores y educadores computadores u otro tipo de hardware, ya que, en estratos bajos, no contar con estas herramientas se ve como el siguiente problema durante las clases remotas (21%).

  • El 68% de las personas declara una preferencia por la educación remota para el siguiente semestre, lo que puede impulsar a que se contemplen otras alternativas si en la institución educativa donde se encuentran “no se ofrece esta opción”. Dado que un factor importante es el temor al contagio, la información y la implementación acertada de los lineamientos del gobierno se convierten en un factor decisivo.

Estos datos los puede observar en detalle en nuestra página de internet aquí.

La propuesta para el regreso a clases exitoso, es la siguiente:

El Centro Nacional de Consultoría – CNC continuará haciendo monitoreo a estos factores, pues los considera críticos para la salud y el futuro de los colombianos.

En general se dice, que:

  • Es crítico que las instituciones educativas intervengan en ayudar a la concentración de los estudiantes y en las herramientas tecnológicas, pues es un factor que aparenta generar un bajo rendimiento académico y eventualmente un abandono de las clases o de sus programas de estudio.

  • Los planes que se propongan aquí, se deben monitorear de cerca para conocer su efectividad.

  • Luego está el factor financiero, que aunque tiene una baja incidencia, la encuesta no fue diseñada para capturar el impacto de este factor.

  • El miedo al contagio es controlable por parte de la institución educativa. Esta puede abrir una modalidad o mantener la educación remota. Es difícil coordinar tantos programas a la vez por lo que se debe contemplar esta opción con cuidado, o hacer todo de forma remota. Por otra parte, el gobierno tiene la opción de mejorar las estrategias de bioseguridad, para mejorar/bajar el miedo.

  • La conexión a internet es un tema que tal vez se pueda dejar ir por los costos que esto implicaría para cualquier institución.

En resumen:

La nueva forma de pensar está atada al apoyo de los padres de familia a la educación de sus hijos, que claramente es una ganancia para todos. Y al miedo del contagio con Covid-19. Los factores que se muestran, tienen muchos sesgos, se necesitan estudios propios de cada institución y de sus poblaciones para entender lo que pasa en cada microuniverso. Esto es especialmente cierto, pues se requiere un monitoreo de estrategias para ayudar a los estudiantes a aprender en un contexto remoto, y profundo para tomar acciones. También es importante conocer la tasa de recuperabilidad o cuantificar la brecha en rendimiento académico que se está produciendo. Esta es la propuesta, enfocarse en estas estrategias con enfoque a los estudiantes y estudios adhoc para cada institución para conocer el impacto de la matrícula o la pensión, y/o el miedo al Covid-19, ej. si hay tranquilidad en la implementación de los protocolos de bioseguridad o el modelo de alternancia elegido, para contribuir con la comunidad educativa de la institución.