Los datos, el petróleo de la era digital

Por Andrea Rios

En medio del proceso de transformación y adaptabilidad digital que enfrentan las compañías en el mundo, los datos cada vez toman mayor fuerza, poder que se asemeja con el gran valor que hasta hace poco tenía el petróleo debido a que, precisamente, unos datos bien estructurados y “refinados” son capaces de permitir muchos logros en las empresas.

Se calcula que el 75% de las empresas en América Latina hablan de transformación digital y la están adoptando. Para IDC, una firma de inteligencia de mercado, servicios de consultoría y conferencias para el sector de Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones, el súbito interés en dicha transformación tiene que ver con una mejor experiencia del cliente y una transferencia radical en el valor percibido de servicios que hace a diversas verticales buscar desesperadamente este cambio.

La oferta y el valor están haciendo que empresas ganen y pierdan relevancia para el mercado, y dos habilitadores clave en este sentido, son las redes y la nube. “Grandes corporaciones, por ejemplo, los bancos, se definen ya como empresas de datos, no de dinero. La empresa líder -a diferencia de la gran mayoría de las compañías- toma riesgos en pro del compromiso con sus clientes: utiliza red, nube, movilidad y seguridad, pero no los ven como elementos de diferenciación en procesos internos, sino como formas de brindar mejores servicios a su mercado; utilizan IoT y Big Data para incrementar su relevancia”, comenta Oliver Aguilar, gerente de investigación para IDC México.

Los datos, el tesoro

Aún existen una gran cantidad de empresas que piensan que la lucha es hacer que las tecnologías adoptadas previamente sigan funcionando (virtualización de infraestructura, modernización de ERP, etc), y esa es en parte la realidad. Utilizan tecnología de redes, movilidad y nube para mejorar procesos internos, se preocupan por aumentos en la productividad y en formas de reducir costos, sin embargo; las empresas líderes van más allá, asumen estas adopciones como algo básico, y buscan generar mayor adquisición y retención de clientes; están pensando en nuevos productos y servicios mejorados con analítica, y sobre todo, en nuevas experiencias para sus clientes a través de una mezcla de interacciones y resultados “inesperados” y lo hacen asumiendo un gran riesgo.

Precisamente, IDC calcula que hacia 2020 en América Latina la compra de dispositivos 4G crecerá 57%, la inversión en sensores IoT, 120%; los servicios de conectividad,145%; la infraestructura de nube, 184%, y las aplicaciones 113%. Además, prevé que durante los próximos tres años más dispositivos utilizarán más aplicaciones y se conectarán entre ellos para compartir información que será almacenada y analizada.

Así mismo, habrá un incremento del 129% de gasto en Big Data y en analítica; las empresas invertirán $13,804 millones de dólares para fortalecer la experiencia “omnicanal”. Las verticales que más están cambiando en Latinoamérica son las que tienen mayor contacto con usuarios como retail, banca, hotelería y salud; por otro lado, manufactura y logística, también experimentan parte de esta transformación, aunque por un tema principalmente empresarial.

Algunos ejemplos de transformación en América Latina

De acuerdo con IDC algunos sectores que evidencian con claridad su evolución digital son:

  • Retail: La inversión en movilidad hará que se duplique la inversión de redes inalámbricas inteligentes hacia 2018.
  • Banca: 30% de las transacciones será mediante asistentes personales cognitivos e inteligencia artificial hacia 2020.
  • Salud: 30% de las redes permitirá recopilar los datos y capacidades cognitivas para hacer pre diagnósticos, reduciendo 30% del tiempo de consulta de los médicos hacia 2020.
  • Manufactura y logística: 60% de las cadenas de suministro utilizará redes inteligentes y analítica para predecir la demanda y desarrollar nuevos productos hacia 2020.

s contenido. Para el 15 por ciento esta situación es algo molesta.

Las promociones son otro de los temas que mayores inconformidades despiertan. El informe señala que para el 64 por ciento, es molesto que una oferta no resulte siendo tan buena como aparentemente era. “Las promociones algunas veces no son fácilmente entendibles”, señala Acevedo.

Guillermo Botero Nieto, presidente del gremio Fenalco, asegura que sobre el tema de publicidad engañosa “son bienvenidas las denuncias, pues en el Estatuto del Consumidor estas conductas son penalizadas”. “Hay que ver si es engañosa o no. Por ejemplo, dice que es el 30 por ciento de descuento en el segundo producto y no leyeron y quieren que en el primero también se lo den. El consumidor está obligado a informarse sobre la oferta”, dice.

El mal servicio es otro de los aspectos que más castigan los compradores. Para el 61 por ciento es molesto que un almacén ofrezca buen servicio pero no cuente con el personal para atender reclamos. Sobre este punto, Botero señala que “hay que reconocer que Colombia no es un país con estándares de calidad altos. Ese mal servicio es generalizado y no es exclusivo del comercio”. Sin embargo, señala que “una persona tiene la garantía y para ejercerla ni siquiera es necesaria la factura”.

Para Mario Acevedo Trujillo, socio de Jimeno Acevedo Asociados (expertos en temas de reputación), las grandes superficies están pagando el costo de la formalidad. “Como hacen todos sus procesos de forma visible, y son sujetos del escrutinio del público y de las autoridades, queda la percepción errónea de que son conductas deliberadas que buscan sacar beneficios indebidos”.

Las tiendas, a la cabeza

Otro estudio realizado por YanHaas deja en evidencia la preferencia por las tiendas de barrio al indagar acerca de los canales de compra más visitados. Sobre las tiendas de barrio, un 85 por ciento dijo haberlas visitado en octubre del 2017. El 84 por ciento compró en una panadería en el mismo periodo; el 77 por ciento, en droguerías de barrio y el mismo porcentaje visitó supermercados de barrio.

Entre tanto, un 60 por ciento eligió las tiendas de descuento, un 53 por ciento prefirió los hipermercados y el 42 por ciento, los supermercados. “Este estudio muestra la penetración de los canales de descuento (como D1); sin embargo, las tiendas de barrio se siguen manteniendo”, dice el presidente de YanHaas.

Para Botero, la razón por la que las tiendas continúan liderando es porque “las personas solo prefieren hipermercados cuando van a tener un tiquete grande por la buena relación de calidad-precio que ofrecen. Cuando la persona va a comprar un tiquete pequeño, no se justifica desplazarse”, afirma.

Fuente: Revista P&M

Fecha de publicación: 11/01/2018

By | 2018-02-22T19:13:48+00:00 enero 22nd, 2018|General, Innovación|0 Comments

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