Los hábitos de consumo han cambiado en el mundo, lo que representa retos en los métodos de producción y comercialización, que son vigilados por clientes más conscientes.

Por José González Bell – jgonzalez@larepublica.com.co

Los hábitos de consumo en los hogares del mundo han cambiado drásticamente en la última década. Varios factores tienen incidencia en este proceso, como la tecnología y los medios de producción.

Sin embargo, la razón con más peso es la consciencia ambiental que adquirieron los consumidores, obtenida principalmente por las nuevas generaciones. Las grandes industrias se encuentran cada vez más con clientes que buscan productos sostenibles, con un bajo impacto en la naturaleza y que sean saludables.

Un aspecto importante que resalta el estudio es que los empaques y envases de los productos tienen un impacto en la decisión de compra. Según Nielsen, este factor es clave para comunicar el concepto de la empresa o marca, y es el primer acercamiento visual que tiene el cliente con un producto. En este sentido, 65% de los consumidores reportaron haber probado un producto solo por el empaque.

Cerca del 56% del plástico consumido por persona es de un solo uso, de acuerdo con un informe emitido por el Departamento Nacional de Estadísticas (Dane), que es el usado normalmente en empaques. Si este material se elimina de los empaques, además del beneficio ambiental, se incrementarían las ventas. Según Nielsen, 5,5% puede impulsar la comercialización en promedio la optimización y el diseño del empaque. “El empaque es el principal atributo a sacrificar en pro del medio ambiente”, establece la consultora de mercado.

Las empresas han entendido satisfacer estas nuevas necesidades de los consumidores. Una muestra de ello, es Visión 30/30, proyecto de gestión de envases y empaques en Colombia. La iniciativa cuenta ya con la vinculación de más de 100 empresas pertenecientes a 19 sectores y tiene como fin aprovechar el 30% de los envases y empaques puestos en el mercado a 2030.
Algunas de las empresas que hacen parte del programa son: Bimbo, Colombina, Harinera del Valle, Pepsico, Nestlé, Ramo, Alquería, Arcos Dorados, Kellogg’s entre otras. Este año entrarán 50 nuevas, provenientes de otros tres sectores de la economía.

“Un aspecto importante, además de alinear a las empresas para mejorar el aprovechamiento de sus materiales, es impulsar el reciclaje de las personas en sus hogares”, expresó Carlos Herrera, vicepresidente de desarrollo sostenible de la Andi.

Tanto la sostenibilidad de los empaques como la reutilización de los mismos importa a 46% de los consumidores, pero también tiene otras preocupaciones. La empresa investigadora mostró que la contaminación y el desperdicio son temas relevantes para los clientes.

Por ejemplo, en Colombia, 68% se preocupa por la escasez y contaminación de agua. También 60% se inquieta por el cambio climático. La contaminación de aire representa una preocupación a 56% de los ciudadanos y el uso de pesticidas a 45%.

Tendencias de consumo
Nielsen encontró ocho macrotendencias de los consumidores en América Latina. Las dos que más destacan son que los clientes son medioambientalmente activos y la otra es que están preocupados por su salud. Con respecto a este último punto, el estudio establece que 75% de los encuestados está cambiando sus hábitos alimenticios.

La evolución de los roles de géneros es otra tendencia que, a considerar por las empresas, pues más de 16 millones de mujeres entrarán a hacer parte de la fuerza laboral. Así mismo, los hogares estarán conformados por menos personas y serán más pequeñas, esto debido a la rápida urbanización.

Los hábitos de consumo cambian, así como los formatos preferidos
Hace una década empezó a desarrollarse en Colombia un nuevo formato de tiendas que buscaba cambiar las costumbres y hábitos de consumo de las personas: los hard discount, o tiendas de descuento que llegaron de la mando de D1, Justo & Bueno, y Ara. Esto trajo consigo que otros formatos de venta sufrieran. Las más afectadas con la llegada de este tipo de supermercados fueron las tiendas de barrio, conocido también como canal tradicional. Según cifras de Nielsen, hay 22.000 tiendas de barrio menos.

De acuerdo con un estudio de Nielsen, 87% de los latinos cambiaron sus hábitos de consumo para reducir su impacto en el medio ambiente. Así mismo, los clientes están dispuestos a pagar más por un producto si el beneficio lo justifica. Por ejemplo, 71% de los encuestados gastarían más dinero si se cumplen los estándares de calidad. Igualmente sucede si los materiales son sustentables. Un 58% indicó que no le importa gastar de más si los ingredientes son 100% naturales.

De esta manera, productos que garanticen calidad y cuidado del medio ambiente tendrán una mayor recepción en los consumidores.

Fuente: La República

Fecha de publicación: 13/01/2020