Alrededor de 16 puntos porcentuales han caído las compras online entre 2020 y 2021. Las percepciones sociales que motivan esta reacción son: la migración de personas de otros países, problemas de tráfico y la inseguridad en las calles, además del llamado ‘regreso a la normalidad’. No obstante, el informe muestra que las personas siguen comprando online, porque piensan que encontrarán artículos que amortigüen la percepción de aumento de precios en el mercado.

Durante 2021 se observa un crecimiento menos constante de usuarios que reportan comprar en línea más que antes. Se entiende que, durante 2020 por efectos de pandemia, el canal digital aceleró su presencia en diferentes comercios y facilitó el fortalecimiento de la relación entre los consumidores y las marcas, pero ¿Qué ha venido pasando en 2021?

El siguiente gráfico muestra esta tendencia:

El Observatorio Pulso del Consumidor de SINNETIC, empresa de consultoría en analítica de datos, investigación y autora del estudio, señala que el 30% de los encuestados reveló hacer más compras que antes en medios digitales. En el mismo mes del año anterior, esta cifra era de 46%, es decir, se evidencia una reducción cercana a -16%.

Al hablar con diferentes comercios y clientes, el equipo de consultores de SINNETIC nota un patrón común en la justificación de este aparente ‘estancamiento’ del crecimiento del e-commerce: «La coyuntura social y la situación económica».

Para validar esta hipótesis, los científicos de datos de la empresa formularon un modelo analítico que permite ver la relación entre la percepción ciudadana de diferentes factores sociales y la aceleración de compras en línea. La siguiente imagen muestra el resultado de un modelo de regresión logística formulado para este caso:

El 53% de los entrevistados percibe incremento en la inseguridad informática. Este fenómeno social acelera en 14% la adopción de compras en línea, indicando que es un riesgo que las personas están dispuestas a tolerar.

El acceso a internet acelera cerca de 12% la compra en línea.  Por otra parte, el aumento de violencia intrafamiliar (percibida por el 56% de las personas) y el aumento de la inseguridad en las calles (percibida por el 83% de los entrevistados) aceleran la adopción de compras en línea de forma significativa en un 12% y 10% respectivamente.

Llama la atención como el 81% de los entrevistados percibe incrementos en precios de bienes de consumo y alimentos y esta percepción tiende a acelerar la adopción de compras en línea en un 9%, como si se creyera que en tiendas en línea se encuentran artículos que amortigüen estos incrementos de precio percibidos.

La percepción de migración de personas de otros países, la baja calidad de servicios de salud, la cantidad de basura en calles, los problemas de tráfico y el llamado regreso a la ‘normalidad’, son percepciones sociales asociadas a una desaceleración en la adopción de compras en línea, lo que indica que hay prioridades y necesidades de otra índole por encima de diversificar la forma de comprar.

Este análisis, deja ver que los factores sociales, en efecto, tienen una influencia notoria en el estancamiento de la adopción de e-commerce en Colombia y se puede resumir en 4 dimensiones:

  • Dimensión 1: riesgos que las personas están dispuestas a tolerar como por ejemplo el incremento de inseguridad informática.
  • Dimensión 2: otras prioridades en la agenda de la gente como la salud, reformas múltiples y el regreso a la normalidad.
  • Dimensión 3: factores estructurales como violencia en calles, inseguridad y violencia intrafamiliar que aceleran la compra en línea.
  • Dimensión 4: acceso a internet y medios de pago, lo cual agiliza la adopción digital en general.

 La barrera sigue siendo amplia y el informe de SINNETIC muestra cómo el sector de medios de pago tiene un rol dominante en facilitar el proceso al consumidor, controlar cada detalle de la experiencia y masificar la simplicidad.

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